Lo insoportable de la infancia

Argumento y Ejes

Argumento

Afiche XI Jornadas Anuales de la NEL

“Lo insoportable de la infancia”, título de las XI Jornadas de la NEL a efectuarse en Bogotá los días 23, 24 y 25 de octubre 2020, se introduce con el artículo “lo” que nunca acompaña ningún nombre, porque los sustantivos en español son de género masculino o femenino. Cuando este artículo neutro está delante de un adjetivo, como lo real, se abre un abanico de lecturas que, en tanto analistas, nos compete saber-leer: lo imposible de lo que daría un sentido a la relación, llamada sexual. De lo insoportable algo conocemos los psicoanalistas, pues hay un insoportable que atraviesa e insiste en el tiempo: lo insoportable en el parlêtre, lo que perturba, es el goce, ese goce que la pedagogía, la ciencia y la política tratan de modificar.

La infancia, durante nuestras próximas Jornadas de la NEL no se limitará a los desafíos que nos enseña la clínica con niños, ya que si aludimos a la etimología, infans significa sin voz y, en este sentido, son claras las resonancias en la mudez de la pulsión que, a pesar de ello, el psicoanálisis se encarga de escuchar en su insistencia, así como de dignificar los modos que cada uno la vive.

Así, lo insoportable de la infancia encuentra un referente fundamental en lo insoportable de la satisfacción pulsional asociada al displacer. Es sobre este goce pulsional displacentero que vendrían a instalarse el goce superyóico, inicialmente ligado al asco y la vergüenza. Sigmund Freud, al inicio del segundo de sus “Tres ensayos de teoría sexual”, [1] formuló una ley universal que estaría presente “para todo” niño: la existencia de una pulsión sexual. Frente a ese universal –según sus exigencias pulsionales, propias de la sexualidad infantil– se inscribirá la singularidad de lo real pulsional de cada uno, uno por uno.

Si los psicoanalistas nos interesamos por la infancia –que no siempre es correlativa a la niñez–, es porque la clínica nos enseña que si hay algo que perturba la idea cronológica e integral del adulto es que algo de ese infans –que aún no dispone de la palabra–, encarna lo real. En consecuencia, la indagación de la neurosis infantil perturba: al viejo, al joven, al adolescente, al niño, y por qué no a un psicoanalista, si es que se aferra, en tanto sujeto, a la sola idea de que el niño es la estructura, como señala Lacan. En efecto, una vez emerge la infancia en la experiencia analítica se constata lo que escapa a lo Simbólico, que es lo Real.

Por otra parte, ese desamparo (Hilflosigkeit), ese desvalimiento que determina la absoluta dependencia del cachorro humano respecto el Otro del lenguaje, deja marcas imborrables en el parlêtre,que en tanto tal se constituye como una respuesta al trauma fundante, traumatismo inscrito en el encuentro del cuerpo con lalengua. Si el trauma es la incidencia de lalengua sobre el ser hablante, donde más que el cuerpo especular se trata del cuerpo como superficie de inscripción del goce, [2] de ese traumatismo se desprenderán los rastros de lalengua que el lenguaje no alcanza a nombrar. Agujero en el cuerpo y en el lenguaje, que nuestras XI Jornadas de la NEL proponen bordear por Lo insoportable de la infancia. ¿Será que ese imposible de soportar, eso que queda por fuera, ex-siste en cada psicoanalista?

Tal como propone Lacan en el “Discurso de Apertura de la Sección Clínica”,[3] nos dejaremos enseñar por esta clínica de lo imposible de soportar, no sin advertir que la base de ésta se apoya en lo que se dice en psicoanálisis. Lo cierto es que allí donde hay un sujeto, bajo el nombre común de la infancia se espera encontrar al Otro del que está sujeto, que encarne un deseo no anónimo y sostenga su mano, al menos por un tiempo. En este sentido, no hay infancia sin Otro; como dice Jacques-Alain Miller, lo digno del nombre del sujeto es estar sujetado, un sujeto sujetado.[4] Sin embargo, en la época actual asistimos a una infancia sin sujeción, desregulada, disruptiva.

El lugar del niño hoy está articulado a los fenómenos masivos, formas sintomáticas de la época que lejos de exceptuar su estatuto de infante lo presentan haciendo parte del síntoma social contemporáneo, no solo como síntoma de la pareja parental –como lo indicara Jacques Lacan en su “Nota sobre el niño” –, sino en el lugar de un real que retorna sin ley. Siendo la violencia –en ausencia de palabras– una de las manifestaciones globales del malestar actual, con un efecto cifrado, catalogado, de niños medicalizados, drogados, reclutados, indocumentados, etc. Como decía Judith Miller, los niños hoy se ven condenados a una de estas alternativas: resistir o ceder [5].

En otra vertiente del síntoma, hay que decir que el niño, con su presencia, ha puesto en jaque todo orden que se presente establecido, sea jurídico-legal, sea científico. Es el caso del niño autista, que de hecho ha invadido los escenarios de convivencia subvirtiendo las condiciones de inserción bajo consignas ideales e identificatorias en el conjunto del Otro.

Si el infans pasó a ser hablado por Otro, “eso habla” de lalengua y eso toma la palabra. En los tiempos que corren, el analista practicante, un analista en permanente formación, que “sabría” lo que implica tomar la palabra, está advertido de la efracción que constituye el goce en la homeostasis del cuerpo, fundamento de la repetición del Uno: el modo de entrada de la experiencia inolvidable de goce que será conmemorada por la repetición. Su modo de entrada –el de cada Uno– es siempre la efracción, en todos los casos a los que se accede mediante el análisis. Efracción, no deducción ni intención, tampoco evolución, sino “ruptura respecto a un orden previo, ya hecho, de la rutina del discurso gracias al cual se sostienen las identificaciones, o de la rutina que imaginamos del cuerpo animal”.[6]

La escucha analítica acompaña al niño que hay en cada ser hablante; a veces transcurre con él, otras veces lo perturba o despierta de la homeostasis de su vida cronológica, sin edad para ser niños. Lo escuchamos todos los días en la clínica. La lógica de la cura del infans no transcurre en la cronología del tiempo, sino en la contingencia de ese encuentro.

Estas XI Jornadas de la NEL proponen un consentimiento a despejar lo insoportable para cada uno. Estas Jornadas sugieren una transformación del grito en llamado, como señala Lacan, respecto a un real que enseña, cada vez, paso a paso, qué es lo que se pone en juego en la insondable decisión del ser.

Los psicoanalistas de Orientación Lacaniana en la NEL tendremos una ocasión para leer y escuchar la enunciación no solo de los casos y los textos que la presencia de los colegas y de nuestros invitados a las XI Jornadas harán resonar en este encuentro de Escuela, sino que apostamos, deseamos… que estas Jornadas “toquen” lo insoportable en cada uno de nuestros cuerpos.

De los efectos solo se sabrá por sus consecuencias. La invitación está abierta.

¡Los esperamos!

 

Presidente XI Jornadas NEL

Raquel Cors Ulloa

 

Comisión científica

  • Lizbeth Ahumada
  • Raquel Cors Ulloa
  • María Cristina Giraldo
  • Clara María Holguín
  • Ronald Portillo
  • Alejandro Reinoso
  • Gabriela Urriolagoitia

 

Ejes

1. Infancia y modalidades de goce

  1. Neurosis infantil y sexualidad
  2. La infancia síntoma, los síntomas de la infancia: nuevas presentaciones del síntoma

 

2. Lo insoportable de la infancia para el parlêtre

  1. Disrupciones de goce en la lógica de la cura
  2. Troumatisme en la infancia
  3. Enseñanzas del Pase sobre la infancia

 

3. Inserciones y desinserciones del Otro

  1. El Uno sin el Otro
  2. Desarraigos, invenciones, suplencias
  3. Infancia y sexuación

 

4. El partenaire-analista

  1. Deseo e invención del analista
  2. Institución e infancia
  3. Nuevas configuraciones familiares: desafíos para el psicoanálisis

NOTAS

  1. Freud, S., “Tres ensayos de teoría sexual” (1901-1905), Obras completas, Volumen VII, Amorrortu, Buenos Aires, 1978, p. 157.
  2. Miller, Biología lacaniana y acontecimiento del cuerpo, Colección Diva, Buenos Aires, 2004, p. 81.
  3. Lacan, J., Apertura de la Sección Clínica, Ornicar 3, Petrel, Barcelona, 1981, pp. 37-38 (Publicado el 9, abril de 1977).
  4. Miller, J.-A., “El niño y el saber”. En: Miller, J.-A. y otros, Los miedos de los niños, Paidós, Buenos Aires, 2017, p. 21.
  5. Miller, J., Presentación de la I Jornada de estudios del Instituto psicoanalítico del niño. En: Miller, J.-A. y otros, Los miedos de los niños, op. cit. p. 11.
  6. Miller, J.-A., El Uno solo, lección del 23 de marzo de 2011, curso inédito. Octava clase publicada en Freudiana, Revista de la Comunidad de Catalunya ELP, Nº 68, Barcelona, 2013.